El problema de Fecode

Carlos Restrepo

Hace unos días en el municipio de Charalá, Santander, un sacerdote arremetió en su sermón contra la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (FECODE), afirmando que era una vergüenza su posición frente al Paro Nacional. Criticó también, de manera muy acertada, la actitud de este ambiguo sindicato en la vida pública, pues los maestros afirman que sin docentes todo el país estaría de rodillas.

«Es una falta de criterio» afirmó el sacerdote con vehemencia, causando indignación entre los vecinos afiliados a este gremio. Y no, la Iglesia Católica no odia a la noble profesión de la docencia, pues ha sido ella quién ha llevado la batuta en este campo y suple al Estado en las regiones abandonadas. Pese a los grandes beneficios que reciben del Estado, el politizado gremio actúa siempre en pos de sus propios intereses y no de los alumnos.

Corrupción para ingresar al sindicato, negativa a ser evaluados, plazas compradas y gran resistencia para enseñar en escuelas pobres y/o rurales. También se debe añadir la enorme soberbia que caracteriza a la mayor parte de los docentes, pues según ellos la carga entera de la nación ha recaído sobre sus hombros. «Si aprenden historia no votarán como sus padres, serán seres pensantes como nosotros», «si sacan buenas notas alcanzarán los mejores puestos en el mercado», «la escuela los hace libres, los políticos y la Iglesia los quieren sumisos»: esas son las frases que más repiten.

Foto: Alexandra Ruiz; Revista Semana.

Por si fuera poco, este sindicato apoyó abiertamente al corrupto Juan Manuel Santos en las elecciones del año 2014. Está enemistado también con el expresidente Álvaro Uribe, pues este les limitó algunos beneficios que disfrutaban (como la doble pensión). Sin embargo, antes del 2002 no destacaron por querer expandir sus beneficios a los demás sindicatos. 

Muchas más razones se podrían enumerar, pero una de ellas requiere especial atención. FECODE es uno de los principales promotores del globalismo y la izquierda «progre» del país. No obstante, no debemos engañarnos; estas posturas no las inventaron un grupo de maestros resentidos, sino que son mandato directo del Ministerio de Educación, sin excluir ningún mandato reciente.

La solución no es cambiar de maestros, la solución es cambiar el sistema educativo. Una sociedad tradicional no puede caer en el academicismo ilustrado; debe optar por una educación libre de intereses mercantilistas y/o de izquierdas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s